QUISIERA COMPARTIR CON UDS. UNA ENTREVISTA QUE ME HICIERON EN EL SAG PARA SENSIBILIZAR A LAS MUJERES SOBRE EL CANCER DE MAMAS
“El Cáncer No me Podía Ganar”
Sumándonos a la celebración del Día Internacional Contra el Cáncer de Mamas, queremos sensibilizar a los/as funcionarios/as del SAG sobre la prevención de esta enfermedad mediante la experiencia de una compañera de labores que le ganó la batalla a este mal.
En nuestro país la segunda causa de muerte por tumores malignos en mujeres es el cáncer de mamas, con una tasa de mortalidad cercana al 13.8 por cada 100 mil mujeres, según el INE. Se estima que una de cada 10 mujeres podría contraer la enfermedad en algún momento de su vida y que el 25% de ellas podría presentar el tipo HER2 positivo, el cáncer de mama más agresivo.
La tasa de incidencia de cáncer de mama aumenta considerablemente desde los 35 años de edad, es por eso que se enfatiza en la importancia de que la mujer se realice sus controles de salud periódicos que le permitan pesquisar a tiempo esta enfermedad ya que se sabe que si se detecta precozmente tiene una excelente sobrevida, alcanzando un 98% a 10 años.
El año pasado, Sara Moore, ingeniera agrónoma, Encargada Provincial de Recursos Naturales del Sector Choapa del SAG de la Región de Coquimbo, enfrentó algo que hasta ese momento era sólo una estadística para ella, le diagnosticaron “cáncer de mama”.
Sara no confiesa su edad, pero seguramente recién pasó los 30 años. Su voz es suave y pausada, su risa, contagiosa. Es entusiasta. Participa en cuanta actividad de camaradería organizan sus compañeros, incluso fue animadora de la fiesta aniversario del Servicio en agosto de este año. Le gusta muchísimo su trabajo y siempre se la ve contenta.
Su pareja, Luis Alfonso Morales, trabaja también en el SAG Choapa, en la Unidad de Protección Agrícola. Llevan juntos 3 años y dos meses y se nota que están muy enamorados. Suelen hablar de su vida futura, juntos.
En eso estaban el año pasado, planificando el futuro, cuando recibieron la noticia: Sara tenía cáncer de mama.
¿Cómo te detectaron el cáncer?
Todo comenzó cuando yo me fui a hacer un chequeo médico en abril del año pasado para, en el mediano plazo, ponerme en campaña para quedar embarazada. Me pidieron algunos exámenes, entre ellos una mamografía y … sorpresa.. ahí me diagnosticaron el cáncer.
¿Habías tenido algún síntoma antes?
Yo me había tocado un nódulo, pero por mi edad nunca me imaginé que fuera cáncer, porque siempre dicen que antes de los 40 años son benignos.
¿Qué pensaste en ese instante?
Sentí como que era una película, que no era yo. Pasaron hartas cosas por mi cabeza, quedé como anestesiada, como que no me podía estar pasando. Después me pregunté por qué a mí, por qué si estaba empezando una vida, había pasado a contrata en el 2008, por fin me había estabilizado en el tema laboral, y se estaba dando todo para empezar algo nuevo… encontré que era injusto y sentí mucho miedo. Miedo de morirme. Miedo a lo que venía.
Todo valía la pena para mejorarse
A Sara le hicieron una mastectomía parcial, es decir sólo le sacaron el nódulo y los ganglios del brazo derecho
¿Cómo fue el tratamiento?
Estuve en radiación diaria por dos meses y luego me hicieron 8 sesiones de quimioterapia. Fue fuerte. Se me empezó a caer el pelo… pero en el fondo todo valía la pena si lograba mejorarme. Había que hacerlo, el cáncer no me la podía ganar.
¿De dónde sacaste la fuerza pasar del miedo a la decisión de ganarle al cáncer?
De mi familia y de Luis Alfonso. También me puse en manos de Dios.
¿Cómo ha sido tu recuperación?
Luis Alfonso me cuidó a cada instante. Además me alimenté bien, no tuve ni siquiera un resfrío y fíjate que cuando terminaron las “quimios”, me metí al gimnasio porque mi pega es de harto terreno, entonces yo tenía que estar preparada para volver. Tenía que ponerme en forma para enfrentar el trabajo.
¿Cuánto tiempo estuviste alejada del trabajo?
Un año y una semana. Y cuando volví fue como si nunca me hubiese ido, de verdad.
¿Cómo estás ahora?
Súper bien. Creo que valió la pena pasar por todos esos malos ratos, porque la mejoría llegó. Mi último control fue ahora en octubre.
¿Qué le dirías a otras mujeres, a tus compañeras de trabajo, por ejemplo?
Que se hagan chequeos médicos y la mamografía, aún cuando sean menores de 40 años, porque toda enfermedad detectada a tiempo tiene super buen pronóstico y si a alguien le pasa lo mismo que a mí le diría que es normal tener miedo al principio, pero que de todas manera vale la pena pasar por todo eso para recuperarse.
Jubilar en el SAG
Cuando Sara volvió al trabajo sus compañeros/as la recibieron con gran alegría y tal como dice ella su reintegro fue fácil, como si nunca se hubiera ido. Ella trabaja en el SAG Choapa desde marzo de 2006 y antes de esa fecha fue inspectora USDA durante dos temporadas en la provincia de Elqui.
En todo este proceso el apoyo de sus compañeros/as de trabajo fue muy importante para ella. “Quiero expresar mis eternos agradecimientos a todos mis compañeros de trabajo en especial por su comprensión y apoyo incondicional a mi Jefa Provincial, Carmen Pérez y a mis amigos, Pamela Fernández, Manuel Salinas y Jaime Mizón”, dice.
¿Cuáles son tus planes a futuro?
Jubilar en el SAG, ja,ja,ja. De verdad, me encanta mi pega, yo creo que mi sueño de niña era algo muy similar a lo que hago ahora.
¿Y con Luis Alfonso?
El ha sido el pilar fundamental para mí en todo este proceso. Tal vez formalicemos nuestra relación el próximo año y si los médicos me autorizan vamos a intentar tener hijos, me encantaría. Si no, no descartamos la adopción, que me parece una opción super válida. Pero por ahora estamos viviendo el día a día.
Por: María Beatriz Oyarzún, periodista Encargada Regional de la Unidad de Asuntos Públicos Corporativos de la Región de Coquimbo